Durante lo que va de este 2011 me vestí de revolucionario un par de veces para salir a echarle pata en la marcha estudiantil de turno (no, no soy comunista ni eco-terrorista ni nada, a pesar de cualquier comentario que pudiera emitir algún pelota que administre este blog, me incluyo entre los posibles pelotas) y me ha servido como un proceso de lato desarrollo para darme cuenta de un montón de cosas que me afectan, cosas que posiblemente podrían representar a uno que otro lector de este depósito de desechos literarios.Pasa que me declaro un híbrido por completo: La raza santiaguina es apurada, estresada y tiene algo así como una fractura en la paciencia y el amor al ocio. Culpemos de estas cosas al bullicio de lo cotidiano, recorrer largas distancias para llegar a la casa - ojo, esto afecta tanto al proleta que tiene que recorrer desde Puente Alto a Maipú o viceversa, como mis amigos que hacen práctica o trabajan en comunas periféricas, así como a los jetones del sector más acomodado que...
Seguir leyendo